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ALERTA Quienes presenciamos la sesión de senadores donde se aprobó la ley Nº 26.618, mas conocida como ley del "matrimonio" gay, debimos soportar la defensa del inicuo proyecto por parte de la progresía senatorial y, como si esto fuese poco para provocar nuestra nausea, debimos soportar al repulsivo senador Miguel Ángel Pichetto agredir a la valiente Senadora Negre de Alonso además de lanzar toda su maledicencia contra la jerarquía de la Iglesia.
La cobardía de quien se ampara en sus fueros para insultar a una dama a la que le niega el derecho a defenderse dándole ordenes al Presidente Provisional del Senado (Pampuro) para que le niegue el uso de la palabra, se complace en insultar a quienes no están presentes para defenderse. Cuando las intrigas del senado para aprobar una ley que el pueblo no quiere estaban llegando al final el Senador Pichetto dijo que la “objeción de conciencia” promovida por Negre de Alonso es una medida “próxima a la Alemania nazi”. La caballerosidad parece haber sido quitada absolutamente al jefe de la bancada K. CLIC AQUI PARA ENVIAR EL CORREO
Con respecto a Mons. Bergoglio Pichetto dijo que consideraba que era más inteligente afirmado: “Todo el mundo sabe que hubo un debate en el conjunto de obispos en Argentina, un debate que fue muy duro, donde hubo posiciones más moderadas que entendían que había que avanzar en un reconocimiento que era el de la unión civil y los otros que no querían nada. Y ganó la línea dura, ganó la línea de Ratzinger, ganó la línea del Papa, ganó la línea de la derecha vaticana más dura, con una doctrina que realmente es incomprensible que deja a los fieles sin protección pastoral... este pensamiento retrógrado que viene construyéndose como una concepción, como una doctrina que ha nutrido a todo el cardenalato vaticano y al Papa actual”. El senador siguió afirmando “La línea dura de la Iglesia. Y esa línea dura se expresa en Mons. Aguer, digamos las cosas, estamos en un ámbito donde a las cosas hay que ponerle nombre, se expresa en Mons. Marino, un personaje de las tinieblas, obispo auxiliar de La Plata, de la escuela de Mons. Plaza, personaje que se las trae también desde el punto de vista de su tránsito en la etapa de la dictadura”. Nadie, en ese momento, lo llamó al orden pidiendo el cumplimiento de el art. 201 del reglamento del Senado de la Nación que dice: “Un orador falta al orden cuando incurre en personalizaciones, insultos, expresiones o alusiones ofensivas.“. Gracias a Dios algunos senadores (Sonia Escudero, Juan Agustín Pérez Alsina, Graciela di Perna, María de los Ángeles Higonet, Juan Carlos Marino, Hilda González de Duhalde y José Cano) a los que todavía les queda algo de dignidad han solicitado el llamado al orden para la próxima sesión. Invitamos a los Argentinos Alerta a enviar un mail al Senado Pichetto y al Presidente de la cámara de Senadores (Cobos) a expresar su disconformidad con las palabras del primero. CLIC AQUI PARA ENVIAR EL CORREO
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