La oposición provoca a Cristina con el proyecto pro aborto

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(POLITICA ON LINE) Cristina lo había archivado el año pasado pero volvió a tratarse en Comisión, por gestión de la centroizquierda y algunas radicales. La autora es la kirchnerista Juliana Di Tulio y tiene 37 adhesiones, pero sólo 7 oficialistas. Fadel lidera el grupo disidente dentro de los K y no tardaría en pedir la intervención de Cristina. La incómoda alianza con Hotton, que ya le pidió la presidenta que exprese su rechazo.

Como el matrimonio gay, la despenalización del aborto divide al bloque kirchnerista, sólo que esta vez la presidenta sostiene la posición más incómoda ante la sociedad, que es la de oponerse de plano a una de las principales demandas de las organizaciones feministas, resistida por la Iglesia Católica. Sin el control de las comisiones, la presidenta no pudo evitar esta vez que el tema retome a la agenda parlamentaria, con una exposición en la Comisión de Legislación Penal de Mariane Mollman, directora de Promoción, Defensa y Derechos de la Mujer de la organización Human Rights Watch, promotora de la legalización de la interrupción del embarazo.

Mollman fue escoltada por el diputado de la Coalición Cívica y presidente de la Comisión Juan Carlos Vega, además de aplaudida por militantes de organizaciones feministas y diputadas de distintos bloques, como Paula Mechan (Libres del Sur), Silvia Storni (UCR), María Luisa Storani (UCR) y Di Tulio, quien llamativamente le exigió a Vega que no planche el tema.

Las máximas detractoras fueron Ivana Bianchi (Peronismo Federal) Marcela Rodríguez (Coalición Cívica) y la porteña Cyntia Hotton, del monobloque Valores Para mí País, reconocida por su cercanía a la iglesia, sobre todo tras su ferviente militancia en contra del matrimonio gay.

Pero su popularidad llegó a la cima el pasado 11 de noviembre cuando denunció haber recibido ofertas de coimas en pleno debate por el presupuesto. Según su relato, la oferta le llegó indirectamente de parte de la kirchnerista Patricia Fadel, también reconocida por su cercanía a la iglesia y su oposición al aborto.

Así las cosas, Hotton, Fadel y Cristina, comenzarán el próximo período ordinario de sesiones unidas en rechazo a la interrupción del embarazo. Por twitter, la ultra católica ya le tiró la presión a la presidenta: "Confío en el liderazgo de cristina y de su defensa de la vida del niño por nacer. Hoy somos mayoria los diputados a favor de la vida!!!", festejó. 

Miembros de la Comisión de Legislación Penal recordaron que el año pasado fue la propia presidenta quien llamó a la entonces titular, su amiga de La Plata Nora César, para pedirle que cajoneara todo lo referido al aborto. Fadel, entonces secretaria parlamentaria del bloque, se encargó de hacer correr ese descontento entre los oficialistas, entonces mayoría en el recinto.

Ahora el escenario es otro y la mendocina, cercana al operador peronista Juan Carlos Mazzón, deberá trabajar más para logar su cometido. Y deberá hacerlo bien cerca de Hotton, quien, ni bien tomó la palabra en la Comisión, fue silbada por las militantes feministas, lo que obligó a Vega a pedir orden.

Pocos K

Sólo seis diputados kirchneristas aparecen como adherentes al proyecto de Di Tulio: Adriana Puigross, Adela Segarra, Hugo Perie, Héctor Recalde, Remo Carlotto y María Elena Chieno. Se agregan 30 firmas de otros bloques, entre ellos los aliados K de Nuevo Encuentro.

Metódica, Hotton usó sus 3 minutos para citar al ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez, “ateo, médico y progresista”, destacó, en un claro intento por defenderse de separar el debate de las ideologías.

Recordó que el líder uruguayo se oponía al aborto por considerar que la vida comienza con la concepción, que los niños tienen un ADN propio desde ese momento, que las sociedades progresistas debe defender a los más débiles y que los países de Latinoamérica están subscriptos a varios tratados internacionales que les impide avanzar romper cualquiera de esas variables. “Deberíamos hacer un debate constitucional”, adelantó.

El proyecto de Di Tulio establece que “toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional”.

También las faculta a “acceder a la realización de la práctica del aborto en los servicios del sistema de salud, en las condiciones que determina la presente ley”.

Fuera de esos doce semanas, mantiene la posibilidad del aborto ante los escenarios los casos que hoy ya habilita el artículo 86 del Código Pena: si el embarazo fuera producto de una violación, acreditada con denuncia judicial o policial o formulada en un servicio de salud. O si estuviera en riesgo la salud o la vida de la mujer.
 

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Comentarios

Comparto lo de Antonio y agrego: Todavía no han leído ningún libro de medicina? ¿Tampoco han leído las estadísticas de la natalidad a nivel mundial donde los musulmanes están copando todos los países por la falta de natalidad de los demás? No sólo pretenden legalizar el asesinato de los inocentes por nacer sino también de todo el país junto con ellos.

Estoy de acuerdo contigo Antonio, porque el aborto legalizado es homicidio, esos niños no pueden defenderse y eso del feminismo da verguenza porque nosotros no somos dueños de nuestras vidas y menos en disponer quien debe vivir o morir. Lamentablemente tenemos un gobierno "liberal", que realmente no le importa nada, ya anteriormente atacó contra la familia aprobando la unión homosexual y ahora quiere imponer otro ideal torcido, sin valores y respeto a la vida

No ignorará Juliana Di Tulio que el pretendido derecho de interrupción voluntaria del embarazo tiene en criollo otro nombre que significa homicidio del propio hijo con protección de leyes inicuas y cínicas. "Dinero de sangre", odio a la vida, mentira institucionalizada. Todo el oro y el poder del mundo no vale la vida de un niño por nacer. La lucha está adquiriendo ribetes diabólicos, si no no se explica tanta saña contra el más querido de todos, que debería ser el propio hijo. Por más que pretendan esconderse detrás de máscaras humanistas, no resiste el menor análisis, son máscaras grotescas, que no pueden esconder la realidad. Ningún legislador puede legislar a favor del asesinatos, y los partidos o personas que se llaman progresistas, que sean coherentes y defiendan al débil que, como queda a la vista, es el niño por nacer y la mujer embarazada, que lo que íntimamente quisiera es que la ayuden a ser madre, no a matar.

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