El Tribunal de Estrasburgo niega que haya "un derecho humano al aborto"

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Al rechazar la demanda abortista contra la Constitución provida irlandesa afirma el derecho a la vida del no nacido, aunque hace encaje de bolillos para no considerarlo absoluto, sino supeditado a que se valoren otros derechos en conflicto.

Las leyes provida, ante el inminente fallo del Tribunal de Estrasburgo sobre la Constitución provida irlandesa

REDACCIÓN HO.- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha resuelto que no hay un “derecho humano al aborto”, en el proceso relativo al desafío a la constitución de Irlanda conocido como caso ABC en el que, tal y como informaba ayer Noticias HO recogiendo la información de LifeSiteNews.com, tres mujeres - dos irlandesas y una lituana- apelaron apoyadas en el lobby abortista internacional al TEDH, afirmando que la cláusula provida en la constitución irlandesa, mediante la cual se prohíbe el aborto excepto en unas pocas circunstancias, "viola" sus derechos humanos. Las tres demandantes presentaron el caso el pasado diciembre llegando a afirmar que habían sido “obligadas” a ir al extranjero a abortar -concretamente a Gran Bretaña-,  y que la Constitución irlandesa, al proteger la vida del no nacido, "ponía en peligro su salud".

Según informa  ZENIT.org, la Gran Sala del tribunal europeo emitió como se esperaba ayer jueves su fallo, resaltando que la prohibición constitucional irlandesa de abortar no viola la Convención Europea de Derechos Humanos, que destaca el “derecho al respeto a la vida privada y familiar”.

El Centro Europeo de Derecho y Justicia, la otra parte en el litigio, elogió el reconocimiento del tribunal del “derecho a la vida del no nacido”. El director del centro, Grégor Puppinck, explicó a ZENIT la preocupación que existía por el riesgo de que el tribunal “reconociera un derecho al aborto” como un “nuevo derecho derivado de la interpretación cada vez más amplia del artículo 8”. Hay que recordar quem con la ratificación del Tratado de Lisboa de la Unión Europea, todas las decisiones judiciales del TEDH han pasado a ser vinculantes en todos los Estados miembros. Por ello, Puppinck celebró que  el tribunal no reconociera este falso derecho, sino que “reconoce el derecho a la vida del no nacido como un derecho legítimo”.

Puppinck aclaró no obstante que “el tribunal no reconoce el derecho a la vida del no nacido como un derecho absoluto, sino como un derecho que debe ser valorado con otros intereses en conflicto, como la salud de la madre u otros intereses sociales”.

Equilibrio de intereses

Sin embargo, añadió, “los Estados tienen un amplio margen de apreciación al ponderar esos intereses en conflicto, incluso aunque haya un vasto consenso pro-aborto en la legislación europea”.

En todo caso, el líder provida destacaba como “esto es importante: el amplio consenso pro-aborto en la legislación europea no crea ninguna nueva obligación, como en otros temas social y moralmente debatidos”, dijo. Y añadió: “Así, un Estado es libre de proporcionar un grado muy elevado de protección del derecho a la vida del niño no nacido”. “El derecho a la vida del niño no nacido puede superar legítimamente otros derechos en conflicto garantizados”, añadía, valorando que  “como tal, no existe un derecho autónomo a someterse a un aborto basado en la Convención”.

“No recuerdo ningún caso anterior que reconozca claramente un derecho autónomo a la vida del niño no nacido”, enfatizaba Puppinck. Un comunicado del Centro Europeo de Derecho y Justicia destaca por otra parte que “el objetivo natural y el deber del Estado es proteger la vida de sus ciudadanos; las personas, por tanto, mantienen el derecho a que sus vidas sean protegidas por el Estado”.

“La reciprocidad entre los derechos de las personas y el deber del Estado en el campo de la vida y la seguridad se considera tradicionalmente como el fundamento de la sociedad pública; además, es el fundamento de la autoridad y la legitimidad estatal”, añade el comunicado.
 

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