Todos sabíamos que Chávez está muy enfermo
Federico Müggenburg
(YoInfluyo) La extraña forma en que desde La Habana se manejó la información sobre la permanencia de Hugo Chávez, desde que aterrizó allí la madrugada del pasado nueve de junio, descubre y culmina finalmente lo que era una certeza que todos conocíamos: ¡Chávez realmente está muy enfermo! desde luego que se trata de una combinación de enfermedades, mentales y físicas.
La más importante de sus enfermedades mentales es la paranoia, caracterizada por la presencia de ideas fijas y obsesivas, totalmente desconectadas de la realidad. Postular la ideología inspirada por Fidel Castro Ruz, -al que considera "su padre"- identificada como el "nuevo socialismo del siglo XXI", como una propuesta que: ¡resolvería las aspiraciones de los ciudadanos venezolanos y latinoamericanos y los conduciría a la felicidad!, es la mejor muestra de sus males mentales.
El derroche de los petrodólares que se incrementaron en forma cuantiosa e inesperada al pasar de ocho dólares el barril en 1999, a más de 100 a la fecha, permitieron a Chávez imponer "su proyecto ideológico" a otros políticos en América Latina, como han sido los casos de Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador; Daniel Ortega, de Nicaragua; Fernando Lugo, de Paraguay; y en otra modalidad a Néstor (+) y Cristina Kirchner, de Argentina, incluido el intento frustrado con José Manuel Zelaya, de Honduras, además de la instalación de los "comandos bolivarianos" en muchos países latinoamericanos.
Evidencias del despilfarro de los petrodólares se dieron con la compra de inmensas cantidades de vehículos militares, aéreos, terrestres y navales de todo tipo, armas de guerra y municiones en cuantía de miles de millones de dólares.
Por otro lado la firma de pactos económicos, tecnológicos, políticos y militares con sus homólogos musulmanes, -dictadores y asesinos- Kadhafi, de Libia; Assad, de Siria y Ahmadineyad, de Irán, exaltan su paranoia "internacional e intercultural" al haber pretendido la imposible homologación de las luchas revolucionarias de esos tiranos, con la guerra libertaria de Simón Bolívar.
Los tiempos de euforia y delirio de grandeza global, pensándose como el jefe militar de una ficticia OTAS, (Organización del Tratado del Atlántico del Sur), han quedado atrás. A los males psíquicos tan evidentes, ahora se añaden y sobreponen otros males físicos que pretendieron ocultar. De la inflamación de la rodilla, pasamos de la versión de una cirugía urgente para extirpar un “absceso pélvico”, con una "recuperación magnífica" y la decisión de ir al festejo de la independencia el 5 de julio. Luego a una segunda cirugía, -de más de seis horas- de un tumor canceroso en el bajo vientre, con la secuela de un tratamiento sin fecha de terminación.
El vicepresidente Elías Jaua, desde Venezuela, había anunciado una estancia de "al menos tres meses" en La Habana, cuando de repente Chávez regresó a Caracas, la madrugada del día 4 de julio. Como en todos los casos de los regímenes autoritarios o dictatoriales, la salud del dictador es "secreto de estado". No se puede saber a ciencia cierta en que consiste la enfermedad y cual será el tratamiento para la posible recuperación. El regreso intempestivo mas apunta en el sentido de que pudiera estar en una fase terminal y quiere morir "en el epicentro de Bolívar".
La mayor preocupación de la ocultada enfermedad física de Chávez, la tienen Fidel Castro, y su hermano Raúl, debido a que sin la aportación económica de 6 mil millones de dólares que anualmente les da Chávez y la provisión de energéticos, a cambio de los servicios de más de 30 mil profesores y médicos cubanos que trabajan en Venezuela, el régimen cubano se derrumbaría de inmediato.
Hay que considerar también, lo que implica la presencia de miembros de la "inteligencia militar cubana, sosteniendo" al gobierno de Caracas. Chávez y los Castro se necesitan mutuamente para mantenerse en el poder. El viejo y enfermo Fidel de 85 años, el viejo Raúl de 80 y el enfermo mental y ahora también físico, Hugo de 56 años, están en la cuerda floja.
Es notable, entre las pocas cosas que han ido explicando de todo el caso, cómo fue Fidel, quien le anunció a Hugo, su real enfermedad y no los médicos que lo atendían. Con el regreso adelantado de Chávez, se pretende crear un ambiente de euforia en torno al "gran líder revolucionario". Otro elemento a considerarse en estas circunstancias, fue la declaración de Adán Chávez, hermano mayor de Hugo y su mentor ideológico, quien siendo gobernador de una provincia de su país, señaló que "los éxitos de la revolución deberán ser defendidos por la fuerza de las armas, en caso de necesidad".
Tienen, al parecer, un cuadro de resoluciones para preparar la eventual necesaria sustitución de Hugo. El mensaje dirigido desde el "balcón del pueblo" del Palacio de Miraflores, el mismo día 4 en la noche, en vísperas del aniversario de la independencia, es también significativo. ¿A qué tanta prisa para señalar que tiene un tratamiento "médico científico", muy riguroso que no le permitirá participar en las fiestas de la independencia nacional? La falta precisa de información y pronóstico médico oficial, permite suponer cualquier cosa.
Pero lo más importante es constatar que se trata de un hombre enfermo, con delirios de grandeza y estados de excitación con alucinaciones. Capaz de insultar impunemente a toda autoridad política o religiosa y que ha hundido a su propio país en el mayor desastre económico, social y político de su historia. Seremos testigos, quizá más pronto de lo imaginado, del trágico desenlace del último intento de hacer prevalecer por vía de la fuerza y la coacción, un ilusorio proyecto socialista, que siempre ha chocado con la realidad. ¡Dios salve a Venezuela del caos con baño de sangre!
Nota relacionada:
19 Julio, 2011 - 23:55h
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios



"Reconocemos un solo gobierno, el que dirige Muammar Khadafy. Ratificamos nuestra solidaridad con el pueblo libio, hermano agredido y bombardeado", dijo Chávez durante un consejo de ministros transmitido en cadena por todas las radios y televisoras venezolanas.
Esta no es cuestion de derechas o izquierdas ...
Pobres venezolanos.
Vamos en caída libre por efecto de la ley de la gravedad de un discurso que huele a rancio.
Se les está acabando el "socialismo del siglo XXI" señores ... como se le acabó el socialismo a Zapatero en España.