Día Internacional de la Mujer: instan a los gobiernos a luchar contra la discriminación maternal en el trabajo
(AA) El Instituto de Política Familiar (IPF), un organismo internacional civil con "estatus consultivo especial" ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC), ha defendido la necesidad de implementar una perspectiva de familia en las relaciones laborales durante la 56a edición de la Comisión para la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
"Tenía un puesto directivo en una multinacional y la empresa estaba contenta con mi rendimiento, pero comuniqué mi embarazo y ni siquiera hubo intentos de que me fuera; simplemente me dijeron que me despedían por estar embarazada", ha sido el testimonio de la Directora del IPF en Valencia y organizadora del Panel titulado "Combatir la discriminación maternal: un nuevo reto para el siglo XXI" que se ha realizado en la ONU.
Si el Siglo XX supuso la irrupción de la mujer en el mundo laboral, el reto del Siglo XXI deberá ser el reconocimiento de sus derechos como mujer y madre en el trabajo.
El Panel ha sido presentado por el IPF en el marco de la 56 edición de la CSW. Dicho panel quiere poner en valor el papel de la mujer como madre en el trabajo. Así, como afirma Carmen Mateu en su ponencia "si el siglo pasado ha sido testigo del acceso de la mujer al mundo laboral participando de esta forma del desarrollo económico y crecimiento de las sociedades occidentales, el siglo XXI debe caracterizarse por la salvaguarda de los derechos de la mujer como madre en el trabajo".
"La mujer no puede decidir libremente si es madre o no porque las mujeres sabemos que tener hijos significa la posibilidad de ser despedidas", explica Mateu. "De todos es sabido la posible quiebra del estado del bienestar por la baja natalidad que sufren algunos países. La situación más favorable sería no sólo que tener hijos no fuera motivo de despido, sino que se permitiera a esas madres invertir más tiempo con sus hijos sin provocar pérdidas al empleador, por ejemplo, dejando que la mujer escoja su horario laboral".
En la actualidad las mujeres ya no son discriminadas en el trabajo por ser mujeres sino por ser madres
Así mismo, el Instituto de Política Familiar (IPF) ha denunciado ante la ONU que en la actualidad las mujeres ya no son discriminadas en el trabajo por ser mujeres sino por ser madres. Por ello insta a los gobiernos a tomar medidas para lograr armonizar la legislación y la organización del trabajo con los derechos de las madres trabajadoras, implementando así una perspectiva de familia en las relaciones laborales.
Y es que si bien la mujer ha logrado abrirse paso en un mundo predominantemente masculino, buscando el reconocimiento de sus derechos sociales, laborales y políticos, eso ha conllevado en numerosas ocasiones renuncias que se circunscriben fundamentalmente en un espacio: el personal-familiar, provocando a menudo que los hogares quedaran desiertos y las madres no pudieran dedicar el tiempo deseado sus hijos.
Graves consecuencias sociales: muchas madres tienen menos hijos de los que hubieran querido
A su vez, eso ha empujado a muchas madres a tener menos hijos de los que hubieran querido. Mientras el deseo de las españolas es de tener 2,7 hijos de media (según fuentes del CIS), la tasa de natalidad en España es de 1,3 hijos. "Luego a la gente le gustaría tener el doble de hijos de los que realmente tiene. ¿Dónde está la causa? Sin duda una de las más relevantes es la dificultad para mantener el trabajo y la vida familiar, sobre todo por parte de las mujeres. A las empresas les resulta incómodo y acaban buscando la manera de prescindir de las madres, sobre todo de familias numerosas" afirma Lola Velarde, responsable de la Red Europea de IPF.
En palabras de Susan Yoshihara (Vicepresidenta para Investigación de C-FAM) "mientras muchos legisladores están empezando a lidiar con las consecuencias de la disminución de la tasa de natalidad desde el punto de vista económico y de seguridad nacional, pocos se han dado cuenta de la dimensión de sus consecuencias a nivel normativo. La caída de la natalidad ha transformado los valores de las sociedades occidentales, de forma tal que es posible que nunca lleguen a recuperarse".
El descenso de los nacimientos acarrea un gran riesgo para muchas naciones que ven como su población se va envejeciendo de forma inexorable. Como afirma la doctora Sandra Lora Cremers (Harvard Medical School) "es necesario averiguar por qué las mujeres y las parejas evitan los embarazos y qué se puede hacer para detener esa peligrosa tendencia mundial". La doctora Cremers apunta asimismo que "una de las razones parece ser la discriminación maternal en los puestos de trabajo." Es decir la discriminación que sufren muchas mujeres en sus lugares de trabajo por el hecho de ser madres y tener que compatibilizar sus horarios laborales con su vida familiar.
Necesidad de un cambio de mentalidad
Por ello y por todas las consecuencias personales, sociales, económicas y demográficas de esta situación, el IPF hace un llamamiento a los gobiernos a tomar medidas concretas para favorecer la conciliación de la maternidad con el desarrollo profesional de las mujeres, así como para promover un cambio de mentalidad en la sociedad para proteger el derecho de fundar una familia sin que eso suponga una carga para las empresas sino un beneficio para las personas y la sociedad.
8 Marzo, 2012 - 09:11h
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Calculo que a las femnistas no les interesan un pepino las discriminaciones que puedan sufrir las mujeres embarazadas en el trabajo, pues a ellas no les interesa ni el embarazo ni la maternidad, sólo el aborto.
COMPARTO TU COMENTARIO, ELENA.