Mons. Aguer: los padres tienen derecho a que sus hijos no sean ideologizados

Versión para impresiónEnviar a un amigoPDF version

(AA / ACI) El Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, explicó que los padres tienen el derecho a que en el proceso educativo sus hijos no sean ideologizados y a recibir una educación acorde con sus convicciones.

Mons. Aguer advirtió que el Estado debe colaborar en la educación y ayudar también para que, de tener un costo, sea asequible. "La escuela pública -entiéndase: la estatal- no debe poner en peligro la fe de los alumnos católicos", expresó.

"Esa garantía es violada sistemáticamente por el Estado cuando impone contenidos curriculares contrarios a la fe y a la visión cristiana del hombre y del mundo. Se trata de un desliz frecuente, que se verifica de manera más o menos manifiesta según los casos, en un contexto cultural en el que impera el escepticismo acerca de la verdad y el relativismo moral. Es ésta una característica de las sociedades liberales posmodernas que tiene sus raíces en una teoría constructivista del conocimiento".

"Esta ideología que se introduce en las aulas de las escuelas estatales a través de los diseños curriculares, suele ser justificada en nombre del pluralismo y la tolerancia propios de un régimen democrático".

Al respecto, afirmó, "vale la advertencia de Juan Pablo II: una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto; en nombre de la democracia se impone un pensamiento único contrario a la verdad del hombre y a la fe cristiana".

Finalmente dijo que "lo peor ocurre cuando el Estado, que hace un aporte económico al sostenimiento de la escuela católica, pretende imponer en ella contenidos y orientaciones de enseñanza que contradicen las convicciones de los padres de familia y ponen en riesgo la libertad de la Iglesia en la transmisión de la verdad".

Tras explicar que la educación de los hijos es una continuación en la obra de Dios, Mons. Aguer dijo que el Beato Papa Juan Pablo II presentaba el proceso educativo como "derecho y deber, y lo califica de esencial, original y primario, insustituible e inalienable. Es esencial por su relación con la transmisión de la vida; original y primario respecto al de otros agentes de la educación; insustituible e inalienable porque no puede ser delegado totalmente o usurpado por otros".

El Prelado dijo además que "en el magisterio de Juan Pablo II se registra la insistencia en la libertad de elección de los padres respecto a la orientación de la enseñanza que reciben sus hijos. Este derecho es enunciado en términos amplios: es el derecho de transmitir a sus hijos los valores en que creen, especialmente la religión, en escuelas apropiadas para ello, pero el pontífice se refiere, en concreto, a las familias católicas".

Mons. Aguer se encuentra en Roma paticipando de las sesiones de la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino, de la que es miembro académico honorario. El tema de las deliberaciones fue "La herencia tomasiana del beato Juan Pablo II y la refundación de la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino". El Arzobispo, que es presidente de la Comisión de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Argentina, intervino con una ponencia titulada "La providencia educativa de la familia".

Etiquetas:

Comentarios

Monseñor Aguer, creo que la única voz clara y serena (de la Iglesia) que se escucha. Gracias por su fortaleza.
QUE NUESTRA SANTA MADRE LO PROTEJA.