El impuestazo en Provincia de Buenos Aires

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Los más perjudicados serán los pequeños productores: empresas unipersonales y sociedades de hecho que explotan el campo. Estamos en la época de nuestro país con mayor presión impositiva.

Lucio Gonzalez Bonorino

(AA) En la Provincia de Buenos Aires se aprobó la Ley 14.357 y el decreto 442/2012 del gobernador Daniel Scioli para incrementar de manera excesiva el impuesto inmobiliario. La Ley aprobó el incremento de alícuotas aplicables y el decreto la revaluación de las propiedades.

El motivo de tal aumento se debió a la falta de fondos necesarios para nivelar el presupuesto provincial dada la falta de envío por parte del Gobierno Nacional por la coparticipación federal y la falta de eficiencia en el manejo del dinero por parte de la Provincia. Ya tenemos experiencia en estas nefastas imposiciones en la Provincia como en el impuesto a la herencia, retenciones de ingresos brutos en las cuentas bancarias, etc.

Como efecto secundario de esta revaluación tenemos el incremento del impuesto a los bienes personales, impuesto que beneficiará al Estado Nacional. En este sentido los más perjudicados serán los pequeños productores: empresas unipersonales y sociedades de hecho que explotan el campo. Al ser un impuesto progresivo no solo aumentará por el cambio de valuación de la tierra sino por el cambio de tasa a aplicar. En el caso de sociedades no tendrá efectos ya que se paga este impuesto a una tasa fija sobre el Patrimonio neto de la sociedad y por normas contables los inmuebles no se actualizan. Solamente podrán verse perjudicados por el impuesto a la ganancia mínima presunta si no obtuvieran ganancias por la complementariedad que tienen ambos. En el caso de personas físicas que arriendan los campos se encuentran exentos del pago del impuesto a los bienes personales siendo perjudicados solamente por el impuesto a la ganancia minima presunta como en el caso de las sociedades. Es una verdadera distorsión que perjudica a los pequeños productores que explotan los campos.

Para que un sistema tributario sea justo, sea respetado y cumplido por todos los contribuyentes debe basarse en algunos principios de consenso generalizado y no exclusivamente por el afán recaudatorio. Si bien el fin de los impuestos es recaudar no se puede hacer de cualquier manera, dada las circunstancias del momento.

El principio de capacidad contributiva es uno de ellos y debe primar en todo esquema tributario. Contribuirán más los que más tienen y menos lo que menos tienen, con la salvedad que la presión tributaria no debe llegar a la confiscatoriedad o al desaliento de la producción y de las inversiones.

Los impuestos al patrimonio, como el inmobiliario, forman parte de la exteriorización de la riqueza de las personas al igual que las ganancias y al consumo. En este sentido debe considerarse que solamente tiene en cuenta lo que tiene el contribuyente pero no las deudas que pesan sobre el mismo, por lo tanto podríamos decir que es un activo que posee y no un patrimonio y se encontrará gravado al margen de las deudas que pueda estar soportando. Este tipo de impuestos deben tener una tasa reducida porque no tienen, por si solos, en cuenta la capacidad de contribuir de las personas.

No debe tomarse solamente la valuación de mercado como parámetro para establecer la cuantía del impuesto ya que el productor no va a vender su propiedad, sino también la rentabilidad que obtiene. De esa manera se respetará el principio de capacidad contributiva.

Hay que considerar también todos los impuestos que soportan los productores rurales, porque si bien los impuestos pueden ser Nacionales, Provinciales y Municipales, el productor es uno solo.Estudios de especialistas sobre el tema sostienen que de las ventas tomadas sin las “retenciones a las exportaciones” el productor soporta entre el 70 % y 80 % de carga impositiva. Estamos en la época de nuestro país con mayor presión impositiva resultando un 33 % aproximadamente del producto bruto interno. Lo que se tendría que analizar es de que manera se utilizan los fondos que se recaudan.

Si queremos que haya una mentalidad en los Argentinos del pago de impuesto debemos trabajar por la justicia en el sistema tributario y no solamente en cómo recaudar más impuestos.

Lucio Gonzalez Bonorino es Contador Público

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Comentarios

buena falta hacía un análisis exhaustivo y lúcido,sobre este tópico que amordaza a los ciudadanos de la pcia. de Buenos Aires.
Los que leemos AA esperamos más docencia sobre estos temas desde una ética personalista y basada en el sentido común.