Luz Milagros celebró junto a su mamá el primer Día de la Madre

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(AA) Analía Boutet habló en exclusiva con Infobae y contó cómo vive este día especial al lado de su bebita de seis meses que fue dada por muerta al nacer pero que luchó por mantener su vida. La pequeña "está muy bien" y "hasta se enoja", contó. Reproducimos la entrevista realizada por Fernanda Jara de Infobae.

Recién vuelta de una de las tantas iglesias a las que suele acudir para dar charlas y contar lo que vivió al lado de su pequeña, Analía Boutet habló con este medio sobre su vida junto a Luz Milagros –le dieron el alta hace más de un mes– y sobre cómo piensa celebrar este Día de la Madre, el primero al lado de la pequeña que al nacer fue dada por muerta.

"Va a ser especial, este", dijo con voz emotiva, y no es para menos. Cuando Luz nació el 3 de abril en forma prematura, al no encontrarle signos vitales los médicos la dieron por fallecida y la llevaron a la morgue, donde estuvo más de 12 horas.

Si hay un fiel ejemplo de lo que es el instinto maternal, sin dudas éste debería ser el indicado. Porque hubo algo –ese indefinible hasta irrazonable "algo"– que le hizo sentir a Analía que su pequeñita no estaba muerta, y necesitó ir junto a Fabián –su marido– para verla, tocarla y comprobar por ella misma el final que los médicos le anunciaron horas antes.

"No sentí que estaba muerta. No sentí el dolor del duelo", recordó Analía cuando respondió qué la llevó a pedir el ingreso a la morgue y ver al que hasta ese momento y para todo el hospital era el cuerpito sin vida de una niña recién nacida.

Fue entonces cuando la acarició, cuando dejó que todo su amor de madre traspasase las fronteras más impensadas. Fue entonces cuando el pequeño ser movió su dedito, y luego se sintió su corazón, ese que –habían jurado– no latía.

Analía no reconoce que fue ella quien dos veces, de alguna manera, salvó la vida de su hija. Esta primera vez en la morgue y cuando se negó rotundamente a aceptar la propuesta de muerte digna que los médicos del Hospital Italiano le habían aconsejado, pues la niña parecía no evolucionar.

Quizás esa mutua confianza hizo que ambas hicieran un pacto interno y que, entonces, la niña respondiera a los deseos de su madre y a los de un país que cada día pedía una cadena de oración por la pequeña Luz Milagros.

"Nunca pensé que yo la haya salvado de algo; de hecho, ¡ella salió de ese lugar! ¡Ella demostró que estaba acá por algo! ¡Ella luchaba por algo! Era muy contrario que, si había luchado tanto tuviera muerte digna", aseguró Analía.

"(En Buenos Aires) los médicos me dijeron que sí había otro camino, pero luego le empezaron a hacer los estudios y fue evolucionando. Estuvimos dos meses y medio" en el Hospital Italiano.

Provista de una humildad notable, Analía tiene, sobre todo, el don del perdón. Es una mujer que vive sin rencores; tanto es así que no guarda resentimiento contra los médicos que le indicaron tomar la terrible decisión: "No los culpo, porque los estudios indicaron eso".

Llegar a casa, al fin

Como si el nombre de su ciudad natal hubiese marcado su destino, el 6 de septiembre Analía entró por primera vez con Luz Milagros a su casa en Resistencia (Chaco), donde la esperaban sus otros cuatro hijos.

Allí llegó con el oxígeno que la beba necesitaba para poder respirar: "Cuando llegamos, el oxígeno estaba en 2 mg/L y ahora lo tiene en 0,5 mg/L, prácticamente nada. Ella es muy fuerte".

La pequeña está siendo atendida también por enfermeras, pero su madre no puede evitar hacerlo todo ella: "De las 24 horas del día, 22 horas estoy con ella", dijo la mujer, que tampoco baja los brazos y que feliz saca a su hijita a pasear por el barrio: "La nena va a la iglesia, también sale en el cochecito con mochila de oxígeno. En cada paso que da, estamos con ella".

Una vez más, contra todos los pronósticos médicos la niña muestra avances: "Nos habían dicho que no iba a poder ver ni escuchar, pero cuando la sacamos a pasear o si la cambiamos de habitación mira todo como queriendo reconocer el lugar", dijo risueña Boutet, y añadió: "Y si está durmiendo y hacemos ruidos, ¡se enoja! ¡Rezonga! Tiene su carácter".

Festejando el Día de la Madre

Ayer por la tarde la mamá de Analía, la única abuela de Luz Milagros y de sus hermanitos, viajó desde Rosario a Resistencia para festejar con su hija no sólo ese día sino también la llegada de la pequeña.

"Mi mamá estuvo con nosotros en Buenos Aires cuando Luz estuvo internada", dijo Analía, quien además contó que hace unas semanas volvió al hospital donde dieron por muerta a su hijita: "¡Fue una experiencia! Volver a recorrer el hospital me dio nervios porque viene gente que saluda muy bien y hay gente que mira como si fueras culpable de algo".

Por ahora, la familia de Luz Milagros sólo vela por su recuperación, sintiéndose bendecidos ante cada avance en la salud de la niña que se aferró a la vida desde el primer momento.

En Analía Boutet hoy homenajeamos a todas las madres, a todas aquellas que entienden a sus hijos con sólo una mirada, a aquellas que pasan horas en vela aguardando un llamado, un retorno o una carta. A aquellas que prestan sus oídos y su paciencia para estar con ellos. A todas –estén o no en este lado del mundo– que tengan un muy feliz día junto a sus pequeñas o grandes luces, junto a sus pequeños o grandes milagros. ¡Felíz día, Mamá!

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Comentarios

Las palabras de Analía, nos hacen meditar la de Nuestro Señor Jesucristo, " Si tienes FE, moverás montañas" y "Gracias Padre, porque revelaste a los humildes tu Verdad", y esto se confirma a lo largo de la Historia del Pueblo de Dios. GRACIAS MAMÁ, por este ejemplo, que se evidencia en LUZ MILAGRO.-

Muchas felicidades Analía por tu confianza en Dios! La Virgen la protegió y la seguirá protegiendo a Luz Milagros, a vos y tu querida familia.

Felicidades Mamá Analía!!!!!!! fuiste víctima del tráfico de niños, la Vigen María Purísima Reina de la Paz te protegió.
La mafía está allí en Chaco, con connivencia de autoridades provincales como se comprobó en Provincia de Santa Fe en la Ciudad de Venado Tuerto con un "famoso" abortero y traficante de venta de niños, a la sazón Cirujano de Tórax y Abdomen y su Mujer o Concubina Médica también y "Pediatra", lobos rapaces disfrazados de corderos.
Dios te siga bendiciendo y protegiendo Hna. Analía.
Dios te guarde.
Gustavo