Los dos años que viviremos peligrosamente

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Si el cristinismo logra la reforma judicial podrá administrar más discrecionalmente y comenzará a preparar la continuidad de su gobierno más allá del 2015.

(ArgentinosAlerta.org) El gobierno nacional sufrió en las últimas semanas tres duros golpes: La elección del Papa, la derrota en Santa Cruz y las inundaciones. Estas derrotas comienzan a poner en duda, no solo su continuación más allá del 2015, sino también la posibilidad de elegir candidatos sucesorios.

Al no haber ningún candidato opositor que capitalice estas derrotas, el kirchnerismo sumó necesidad con virtud y lanzó una impresionante reforma judicial, que, de aprobarse, ya no será tal como la conocemos.

Con esto logró retomar la iniciativa política y colocar, nuevamente, a la oposición en un cómodo pero insípido puesto en la tribuna.

Si el cristinismo logra la reforma judicial logrará dos grandes efectos: allanar los inconvenientes que puedan ocasionar sus futuras acciones de gobierno, permitiendo administrar más discrecionalmente y con menos controles de la molesta Justicia y comenzar a preparar la continuidad de su gobierno más allá del 2015.

Intentará, por una parte, que la Justicia colabore con la continuidad de esta administración hasta el 2019, por lo menos. De no lograr la re-re elección, suavizar los embates del próximo gobierno y evitar temporadas tras las rejas.

Recordemos que de los cuatro gobiernos electivos que tuvimos desde el regreso de la democracia, dos Presidentes pasaron una temporada con privación de la libertad (un tercero, Néstor Kichner, no llegó a sobrevivir bajo un gobierno opositor). Las construcciones políticas argentinas se legitiman en las condenas judiciales a los gobiernos anteriores.

Modificar la justicia no es un camino de rosas

Las carencias en la Cámara de Diputados y la movilización del próximo 18 de abril, pueden significar un difícil obstáculo a las intenciones Presidenciales.

La primera está relacionada con la segunda.

El ahora ex kirchnerista Jorge Yoma, Presidente de la Comisión de Justicia, adelanto que no permitirá el tratamiento “express” y que se cumplirán los tiempos parlamentarios.

Si la movilización dejara de ser un “simple movimiento de cartarsis popular” y fuera capitalizado políticamente por alguna porción de la oposición, probablemente las influencias del oficialismo chocaran con voluntades más reacias a votar algo impopular.

Pero, por alguna razón que desconocemos, el gobierno necesita urgentemente esta ley. Probablemente haya alguna decisión polémica que, ante su judicialización, necesite jueces suficientemente flexibles.

Dentro de esas razones gubernamentales que desconocemos, puede encontrarse la necesidad de incluir algún candidato al Consejo de la Magistratura, las necesidades económicas que el desastre energético produce a las finanzas nacionales y/o la denuncia pública que en pocas horas marcará el debut de un programa periodístico.

Por su parte, la oposición cuenta con dos únicos (pero formidables) dirigentes: el Papa y un periodista.

Se han hecho públicas las llamadas de Francisco al gobernador Scioli. ¿Cuántas llamadas no se han conocido?. El Papa no dedicará mucho tiempo a la política argentina, por lo cual cada estocada apuntará al corazón de la dirigencia oficialista.

Jorge Lanata se prepara para inaugurar su ciclo con una investigación cuya proyección podría perforar la durísima coraza popular que ostenta aún el gobierno.

Los giros excesivamente cómicos que le ocasiona el periodista a sus notas, conspiran muchas veces con la seriedad necesaria para rematar sus denuncias.

Si progresara esta información, probablemente el grupo Clarín repita hasta el hartazgo esta información, hasta obligar a algún fiscal a merodear en el asunto.

La causa Ciccone – Boudou produjo una desestabilización en el gobierno, cuyos alcances fueron ampliamente mayores a la derrota de la 125, en el 2008. Si un juez iniciara una investigación de similares proporciones que apuntara más arriba en la escala política, no solo potenciaría la causa del Vicepresidente, el naufragio político / electoral del kirchnerismo estará a la vuelta de la esquina.

El gobierno confía en que esta ingeniería necesitará de cierta alineación de planetas. No obstante, atento a que suceda, probablemente otorgue el visto bueno a la justicia para que el ex Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, solucione sus problemas habitacionales en una cárcel del conurbano bonaerense.

El gobierno comenzó su antepenúltimo año de gobierno. Es el momentum histórico donde, desde el inicio de la democracia, los Presidentes argentinos comenzaron su debacle (1987, 1997, 2001).

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