Ministerio de Educación de Santa Fe retiró aval a curso de educación sexual que enseñaba la complementariedad entre sexos

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En el marco del curso se hablaba de la complementariedad entre hombres y mujeres así como de "restauración" al referirse de la homosexualidad.

  • La Ministra Claudia Balagué no ha criticado sin embargo los libros con pornografía que envía el Ministerio de Educación de la Nación

Martín Patrito

(ArgentinosAlerta.org) El Ministerio de Educación de Santa Fe a cargo de Claudia Balagué dejó sin efecto la resolución Nº 1576 del 26 de agosto de 2013 por la que se declaraba de "interés educativo" la "Jornada de capacitación docente en prevención de abuso sexual infantil" que se realizó el 29 y el 30 de agosto pasado.

La capacitación fue dictada por el pastor evangélico José Luis Cinalli y su esposa Silvia quienes poseen amplia experiencia en la materia y son autores de numerosos libros y material pedagógico.

Lo que desató la ira de los ideólogos de género fue que en el marco del curso se hablara de la complementariedad entre hombres y mujeres así como de "restauración" al referirse de la homosexualidad.

Desde la Secretaría de Género de Amsafe Rosario se pidió explicaciones a la Ministra de Educación debido a que el citado curso "presenta material sexista, refuerza los estereotipos sexuales, hay apreciaciones discriminatorias sobre la diversidad sexual" con lo cual estaría en contra con la ley de Educación Sexual Integral y la ley de Identidad Sexual. Se tildó al curso de no poseer rigor científico, sino de estar basado en posturas religiosas.

En primer lugar, pareciera que la Ley de Educación Sexual es un dogma al que las instituciones y docentes deben ajustarse ciegamente sin libertad para elaborar continidos. Sin embargo, es menester recordar que el artículo 5º de la Ley 26.150 asegura el respeto a las convicciones de todos los miembros de la comunidad educativa:

"Cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros."

La comunidad educativa tendrá pues la libertad de formar a sus docentes de acuerdo a las "convicciones de sus miembros".

En segundo lugar, se presenta a la ley de identidad sexual como otro dogma al que hay que rendirle culto. Recordemos que aquí lo que está en el centro de la discusión es el reclamo de algunas minorías que alegan que han nacido en el cuerpo equivocado. Lejos de reconocer el dato biológico del cuerpo que poseen, pretenden que el cuerpo sea “reasignado” a la imagen mental (o mejor dicho, capricho) que ellos tienen de si mismos.

La identidad sexual está escrita en cada célula del cuerpo humano y puede determinarse mediante exámenes de ADN. No puede ser modificada. Tal vez pueda modificarse la apariencia del individuo (se viste como mujer, si está lleno de siliconas …), pero su estructura genética es inmodificable. Lo único que queda es aceptar y reconocer lo que la biología nos ha dado.

Es decir, no es el cuerpo el que debe cambiar acorde a los caprichos de nuestra mente, sino que es nuestra mente la que debe reconocer el dictado de la naturaleza.

Finalmente, como siempre, cualquier crítica hacia la homosexualidad es considerada un ataque hacia las personas homosexuales. Y ya que se tilda al curso de poseer poco rigor científico, resulta interesante repasar algunas estadísticas recientes respecto de la relación entre el estilo de vida homosexual y la transmisión del sida.

Estadísticas realizadas entre adolescentes y adultos jóvenes en el período 2008-2011 por los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos muestran que más del 90 % de las infecciones de sida corresponden a relaciones sexuales entre hombres (“male-to-male” sex).

Por lo tanto, desde el Ministerio de Educación de Santa Fe deberían saber que, más allá de las leyes que hayan promulgado nuestros ilustres legisladores, promover la sexualidad homosexual es sumamente riesgoso para la salud de nuestros adolescentes. Esto no es homofobia. Es ciencia. Punto.


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