Las acusaciones contra el vicepresidente Amado Boudou

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Es el primer vicepresidente en funciones acusado de prácticas corruptas. Nunca antes hubo indicios tan contundentes de corrupción de un funcionario tan encumbrado en cumplimiento de su mandato.

(ArgentinosAlerta.org) El pasado 7 de febrero el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, se presentó en los tribunales de Comodoro Py luego de que el Ministerio Público le pidiera al juez federal Ariel Lijo la citación del funcionario a declaración indagatoria. El funcionario permaneció durante 15 minutos en tribunales y aseguró que sus abogados dejaron dos escritos en los que “redundan las explicaciones”.

El ex ministro de Economía está señalado por "negociaciones incompatibles" con la función pública. En su defensa, el Jefe de Gabinete Jorge Capitanich dijo que Boudou es sometido a un "linchamiento mediático". Igualmente, los "intelectuales" afines al kirchnerismo reunidos en Carta Abierta expresaron que Amado Boudou sufre "un fusilamiento mediático continuo".

El vicepresidente Amado Boudou aseguró a la Justicia que no participó del trámite del levantamiento de la quiebra y beneficios fiscales para la ex Ciccone Calcográfica SA cuando era ministro de Economía, le atribuyó responsabilidad en el salvataje al jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, y pidió su sobreseimiento en la causa.

 

Las acusaciones

El escándalo estalló en febrero de 2012, cuando una mujer, Laura Muñoz, acusó a su marido Alejandro Vanderbroele de ser el "testaferro" de Boudou y de mantener negocios espurios relacionados con la impresión de papel moneda.

En el año 2009 la imprenta privada Ciccone Calcográfica entra en crisis. La empresa era la única que podía fabricar billetes y documentos de seguridad. Venía mal los últimos años, pero la decisión del Ministerio del Interior de quitarle el contrato de elaboración de pasaportes y de DNI sellaron su destino.

En julio de 2010, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) solicitó a la Justicia la quiebra de la imprenta, a la cual le reclamaba una deuda de $239 millones. En un fallo, el Juzgado en lo Comercial Nº 8 terminó decretándola. No obstante, pocos meses después, el organismo tributario avaló un levantamiento de la quiebra en favor de la firma The Old Fund, que presidía Alejandro Vanderbroele. Ello fue luego de que la empresa London Supply, una contratista del Estado, se presentara ante los tribunales y depositara 1,8 millones de pesos.

En septiembre de ese año quedó sin efecto la quiebra de la antigua Ciccone y la imprenta pasó a manos de The Old Fund. En estas circunstancias fue cuando Amado Boudou habría jugado un rol clave. El entonces ministro de Economía envió una nota a la AFIP solicitando que se otorgue a la imprenta una moratoria especial.

Casi en simultáneo, la Secretaría de Comercio Interior a cargo de Guillermo Moreno exigió a la empresa Boldt abandonar la planta fabril de Don Torcuato que había alquilado durante el desarrollo del expediente de quiebra. En 2011, The Old Fund toma el control y en julio es renombrada como Compañía de Valores Sudamericana.

El titular de The Old Fund, Vanderbroele, era un empleado de José María Núñez Carmona, amigo y socio de Boudou. Cabe recordar que, cuando llegó la gente cercana al vice en Ciccone, la fábrica de billetes tenía una relación casi monopólica con la Casa de Moneda, entidad que regula el papel moneda y depende del Ministerio de Economía.

Por orden de Economía, la Casa de Moneda contrató en 2012 a la Compañía de Valores Sudamericana para fabricar billetes de 100 pesos. El negocio le iba a significar a la imprenta unos 50 millones de dólares. Tras el estallido del escándalo, la compañía terminó siendo estatizada por el gobierno nacional.

Según la recolección de las pruebas y el relato de los testigos, el fiscal que investiga la causa, Jorge di Lello, cree que Boudou se interesó en una empresa que iba a ser manejada por su entorno, y que dependía de un área del Estado a su cargo.

Desde el inicio de la causa, el vice niega todo vínculo con Vandenbroele y el paquete accionario de The Old Fund. Sin embargo, está acreditado en la causa que el empresario vivió en uno de sus departamentos de Puerto Madero, pagó el servicio de televisión por cable y solicitó servicio de delivery de comidas.

Di Lello imputó en la causa por el mismo delito que Boudou al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. La lista de acusados se completa con Nicolás Ciccone, el fundador de la imprenta, dos de sus yernos; José María Núñez Carmona, socio de Boudou; Alejando Vandenbroele, supuesto testaferro del vicepresidente, entre otros.

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