Cuando se pisotea el principio de autoridad desde la educación

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Alumnos robaron una moto y el Ministerio de "Educación" de Misiones expulsó al Director por sancionarlos. Luego fue restituído ante la presión de la comunidad organizada.

Juan Alberto Treglia

(ArgentinosAlerta.org) En otras oportunidades nos habíamos referido al deterioro marcado de la autoridad en todos los órdenes, familiar, educativo, social, etc. Quiero reflexionar sobre una nuevo caso que muestra esa ausencia de autoridad, entendida como "capacidad intelectiva ordenadora" que busca el bien común de la comunidad que le fue confiada. Quienes ejercen el poder en el área Educativa de Misiones expulsaron como Director de escuela a quien, haciendo uso de sus atributos, había separado del Colegio a cuatro alumnos partícipes en el delito de robo de una moto a un compañero. "Todo principio de autoridad fue pisoteado" dijo el Director.

El caso ocurrió en el mes de agosto en la ciudad de Oberá. Cuatro alumnos de la Escuela Provincial de Educación Técnica (Epet) N° 3 robaron la moto de un compañero. El director, Jorge Romero, los suspendió por el resto del año, pero el Consejo General de Educación de la provincia de Misiones lo separó del cargo. "Consulté al Consejo Escolar y a los profesores de las divisiones involucradas. Es decir, intervinieron cerca de 40 docentes con una opinión que fue mayoritaria. Por eso no pueden salir a decir alegremente que no actuamos dentro del marco democrático" dijo Romero.

Finalmente, la movilización de la comunidad organizada le puso freno a los atropellos del ministro de "Educación" Luis Jacobo que tuvo que restituir a Romero.

La comunidad de Oberá en apoyo del Director

Este robo no constituye sólo una falta disciplinaria de adolescentes, sino que es un delito, por lo cual, consultado el cuerpo docente a través del Consejo de Convivencia, el Director determinó que esos alumnos no podían permanecer en la Institución, otorgando a la sanción una función medicinal, que los lleve a reconocer el error y enmendarlo; una función ejemplar, que desaliente en la comunidad educativa semejantes actos, y una función reparadora, que restituya la propiedad ajena sustraída.

Asimismo es función del Director velar por la integridad de cada uno de sus alumnos, por lo cual no sancionar, hubiera sido un acto de discriminación hacia quienes fueron víctimas del accionar delictivo.

Estos y otros fundamentos son suficientes para acompañar al Director en su decisión, sin embargo las autoridades provinciales impugnaron inicialmente su obrar, con lo cual estamos frente a una anarquía promovida desde las Instituciones, que debiesen velar por la educación integral, que no sólo abarca el aspecto académico, sino sobre todo la formación en valores que hará de los jóvenes futuros hombres y mujeres de bien.

Con estas decisiones gubernamentales sólo promovemos la disolución social … cosecharán lo que siembran …


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