China propone que los hombres ¡compartan mujer!

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Insólita propuesta del partido comunista chino ante la falta de mujeres fruto de la política de hijo único. Compartan coche y también ... ¡compartan mujer!. Degradante.

Juanjo Romero

(ArgentinosAlerta.org) La política socialista de un único hijo empieza a cosechar los primeros frutos. Años de exterminio de niños antes de su primer llanto e implantación del número máximo de hijos que se pueden tener –por ahora uno—, se traducen, entre otras cosas, en 30 millones de varones solteros que no pueden «acceder a pareja» en 2020.

Lógica de planificación socialista y elementos culturales propios: si sólo me dejan tener un hijo, que sea varón, que es más productivo.

Al margen de una consecuencia todavía por cuantificar, una generación de hijos únicos egoístas (no por ellos, pobres, es que la familia numerosa es escuela de virtudes de las que se les ha privado), la que sí se puede ya medir es que si no hay mujer para compartir la vida porque son las primeras eliminadas, habrá que buscar solución.

El Partido Comunista está en ello. En el entretanto, el profesor de Finanzas y Economía, Xie Zuoshi, ha propuesto la poliandria. También muy en la línea medioambientalista, compartan coche, compartan mujer.

El proceso de cosificación de las personas no tiene límites en las sociedades ateas, la China formalmente lo es.

Así que el profesor Xie Zuoshi señala que como muchos hombres, en especial los más pobres, son incapaces de encontrar esposa y tener hijos, estarán condenados a vivir y morir sin descendencia, necesaria en China para que alguien les cuide en la vejez, la ley obliga a los hijos a cuidar de los padres.

La necesidad de descendencia elimina otra línea de actuación promocionada en el pasado, los gaymonios, porque como la naturaleza es homófoba, la ‘coyunda‘ anal es infértil y no resuelve el problema.

El profesor continua con la teoría económica clásica: la escasez eleva el precio de los bienes –en este caso las mujeres– y mientras los ricos pueden permitírselo, lo pobres no podrán llegar al precio. Así que la solución es que entre varios tomen a una mujer.

Aunque la poliandria ya fue practicada en el pasado en algunas zonas tibetanas, mongolas y chinas, gracias a Dios, la idea sigue confinada en ambientes académicos aunque cercanos a la cúpula del partido.

De lo que no cabe duda es que esos efectos ya pueden medirse en el desprecio a la mujer, la cosificación de la persona que se materializan en el rápido incremento de la «Trata de mujeres»

Todavía hay quien niega el carácter profético de la Humanae Vitae:

  • Consideren, antes que nada, el camino fácil y amplio que se abriría a la infidelidad conyugal y a la degradación general de la moralidad. No se necesita mucha experiencia para conocer la debilidad humana y para comprender que los hombres, especialmente los jóvenes, tan vulnerables en este punto tienen necesidad de aliento para ser fieles a la ley moral y no se les debe ofrecer cualquier medio fácil para burlar su observancia.
  • Podría también temerse que el hombre, habituándose al uso de las prácticas anticonceptivas, acabase por perder el respeto a la mujer y, sin preocuparse más de su equilibrio físico y psicológico, llegase a considerarla como simple instrumento de goce egoístico y no como a compañera, respetada y amada.
  • Reflexiónese también sobre el arma peligrosa que de este modo se llegaría a poner en las manos de autoridades públicas despreocupadas de las exigencias morales. […]En tal modo los hombres, queriendo evitar las dificultades individuales, familiares o sociales que se encuentran en el cumplimiento de la ley divina, llegarían a dejar a merced de la intervención de las autoridades públicas el sector más personal y más reservado de la intimidad conyugal.

Publicado originalmente en InfoCatólica

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