8 frases con las que la Madre Teresa de Calcula condenó el aborto

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Nunca tuvo miedo a emitir sus propias opiniones. No tuvo reparos en mostrarse en contra del aborto y criticar a los países que lo aprobaron en su legislación.

(ArgentinosAlerta.org) En un histórico discurso el 3 de febrero de 1993 durante el Desayuno de Oración Nacional que se celebra cada año en Washington, la fundadora de las Misioneras de la Caridad proclamó con valentía la verdad sobre “el crimen del aborto”.

Férrea defensora de los podres y de la vida, la ahora Santa no tuvo reparos en mostrarse en contra del aborto y criticar a los países que lo aprobaron en su legislación frente a la clase política de USA, estado que no lo tiene prohibido. 

En su discurso ante el entonces presidente Bill Clinton, la primera dama Hillary Clinton, el vicepresidente Al Gore y su esposa y otras grandes figuras políticas que no estaban de acuerdo con ella, Teresa de Calcuta se refirió al aborto como una amenaza para la paz.

La amenaza más grande que sufre la paz hoy en día es el aborto, porque el aborto es hacer la guerra al niño, al niño inocente que muere a manos de su propia madre”, dijo.

La Madre Teresa pidió a las mujeres que, si pensaban abortar a sus hijos, se los dieran a ella: “el mayor regalo que Dios le ha dado a nuestra congregación es luchar contra el aborto mediante la adopción”.

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Un valiente discurso ante políticos en Washington DC

El 3 de febrero de 1994 la fundadora de las Misioneras de la Caridad habló en el desayuno de Oración Nacional en Washington DC, Estados Unidos. Este discurso lo dijo ante una clase política que se muestra, a menudo, indiferente a este drama. La Madre Teresa nunca tuvo temor alguno a decir las cosas con valentía fuese cual fuese el auditorio. Aquel día hizo uno de los discursos más bellos, certeros y admirables que en defensa del derecho a la vida. Citamos a continuación los párrafos en los que denuncia la brutalidad del aborto:  

“Hablamos del amor a los niños que es donde el amor y la paz deben comenzar. Estos son los hechos que contribuyen al rompimiento de la paz. Pero siento que el mayor destructor de la paz hoy en día es el aborto, porque es la guerra en contra los niños, el asesinato directo de los inocentes, asesinato de la madre en contra de si misma.

Si nosotros aceptamos que una Madre asesine a su propio hijo, ¿cómo entonces podemos decirle a otros que no se maten entre sí? ¿Cómo podemos convencer a una mujer de no tener un aborto? Como en todo, debemos persuadirla con amor y nos recordamos que amar significa dar hasta que duela. Jesús dio hasta su vida por amarnos. Así es que, la madre, que esté pensando en tener un aborto, debe ser ayudada a amar, o sea dar hasta que le duelan sus planes, o su tiempo libre, para que respete la vida de su hijo. El padre de ese niño, quien quiera que sea, debe dar también hasta que le duela. Con el aborto, la Madre no aprende a amar, sino a matar hasta su propio hijo para resolver sus problemas.

Y con el aborto, al padre se le dice que no tiene que tener responsabilidad alguna por el niño que ha traído a la vida. El padre es capaz de poner a otras mujeres en la misma circunstancia. Por lo tanto el aborto solo lleva a más abortos. Cualquier país que acepte el aborto, no le enseña a su gente a amar, sino a utilizar violencia para recibir lo que quieran. Es por esto que el mayor destructor del amor y de la paz es el aborto.

Mucha gente se preocupa bastante por los niños de la India, con los niños de Africa donde muchos mueren de hambre, etc. Mucha gente también se preocupan por toda la violencia en esta gran nación de los Estados Unidos. Preocuparse por esto es bueno. Pero casi siempre a esta misma gente no les interesan los millones que intencionalmente están siendo asesinados por decisión de sus propias Madres. Y este es el mayor destructor de la paz hoy en día – el aborto cegó a la gente.

Y por esto yo apelo en la India y en cualquier lugar – “traigamos de regreso a los niños.” El niño es un regalo de Dios para la familia. Cada niño está creado de manera especial a la imagen y semejanza de Dios para grandes cosas. Para amar y ser amado. En este año de la familia, debemos traer a los niños al centro de nuestro cuidado y atención. Esta es la única manera en la que este mundo podrá sobrevivir, porque nuestros hijos son la única esperanza para el futuro. Cuando los ancianos son llamados a donde Dios, solo sus hijos los pueden reemplazar.”

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