Rosario: “Fue muy angustiante” dijo el párroco del Carmen

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Los feligreses denunciaron graves agresiones durante el paso de la marcha. Tuvieron que apagar las luces y cerrar la puerta “para evitar provocaciones”.

  • "Mujeres encapuchadas querían agredir a los feligreses"

(ArgentinosAlerta.org) La iglesia Nuestra Señora del Carmen, de avenida Pellegrini al 1500, fue una de las afectadas por los incidentes en el marco del 31º Encuentro Nacional llevado a cabo el fin de semana en Rosario.

A partir de la denuncia de varias personas que habían concurrido a misa el domingo a la tarde, el P. Hernán Sevillano Castillo OCD, que está al frente de esa parroquia, hizo una detallada descripción de los “angustiantes” momentos que vivieron en el paso de la movilización. “Apagamos las luces y cerramos la puerta principal para evitar provocaciones”, contó. Y agregó: “Si hubiésemos abierto las puertas, no sabemos que habría pasado”.

Este lunes, una mujer que concurrió a misa en esa iglesia junto a integrantes de su familia hizo un dramático relato de los momentos que vivió. Un día después, el padre Hernán ratificó ese testimonio en el programa A Diario (Radio 2). “Realmente la señora es muy objetiva en su relato, es así, apagamos las luces y cerramos la puerta de la iglesia”, confirmó.


Y luego amplió: “Apagamos las luces como un acto de no provocacoión y que la marcha no se detenga frente al templo”. El cura sentenció que “si hubiésemos abierto las puertas, no sabemos que habría pasado”.

El religioso describió que “el momento de sacar a las personas fue muy complicado, tratando de convencer a la gente que no salgan”. Como se tomó la decisión de clausurar la puerta principal de la parroquia, se habilitó una salida accesoria “para que los feligreses salgan de a uno”. En ese momento había “entre 300 y 400 personas” en misa.

“El momento fue muy angustiante, desde fuera nos informaban que mujeres encapuchadas querían agredir a los feligreses”, continuó el cura.

Acerca de la prevención de estos hechos, el padre Hernán contó que “personas del ministerio de Seguridad vinieron el domingo sobre las 18 y nos sugirieron suspender la misa, pero eso no se podía hacer porque ya había gente camino a la parroquia”.

“Sería mentir decir que fueron 60 mil mujeres las que nos atacaron; era un grupo que atacaba y hostigaba”, aclaró el párroco.

Y finalizó: “Yo apoyo a las mujeres que tienen la valentía de expresar sus ideas, como se hizo en los talleres, pero otra cosa es atentar contra las personas y los inmuebles; eso no es libertad de expresión”.

Publicado originalmente en Rosario3.com


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